QUE NADIE SE ENTERE

Existen genios sin estudios, e idiotas con doctorados.
Vi esta foto y me vi en la mayoría de los aspectos realmente importantes de mi vida.
Completamente atraído por quien no me necesita. En el amor, como este burro a la deriva.
A pocos finales de convertirme en Abogado.
Un largo camino, que yo hice que sea largo. Dilatado recorrido que hoy me encuentra con una extraña mezcla de pocas y muchas ganas, de poca y mucha fuerza. En elestudio, como este burro a la deriva.
Esperando “no sé que” para  salir todos los días a ganarme mi destino.
Ya estoy grande para no estar, a esta hora, despertándome para salir a hacer la calle, como todos, como tiene que ser, como me gustaría que sea. En el trabajo, como este burro a la deriva.
Son deseos. Son necesidades. Ya no quiero ser como este burro a la deriva, porque sé que tengo todas las cualidades que necesito para que alguien me necesite, y sobre todo, para sentirme útil.

Vi esta foto y me vi en la mayoría de los aspectos realmente importantes de mi vida.

Completamente atraído por quien no me necesita. En el amor, como este burro a la deriva.

A pocos finales de convertirme en Abogado.

Un largo camino, que yo hice que sea largo. Dilatado recorrido que hoy me encuentra con una extraña mezcla de pocas y muchas ganas, de poca y mucha fuerza. En elestudio, como este burro a la deriva.

Esperando “no sé que” para  salir todos los días a ganarme mi destino.

Ya estoy grande para no estar, a esta hora, despertándome para salir a hacer la calle, como todos, como tiene que ser, como me gustaría que sea. En el trabajo, como este burro a la deriva.

Son deseos. Son necesidades. Ya no quiero ser como este burro a la deriva, porque sé que tengo todas las cualidades que necesito para que alguien me necesite, y sobre todo, para sentirme útil.

Todas y cada una de las decisiones que fui tomando en mi vida me trajeron a este lugar, a este momento. Son las 4:11 de la madrugada y me encuentro sentado escribiendo, cuando bien podría estar durmiendo, o en otra parte del mundo corriendo. Cada vez que salgo de mi departamento, luego de bajar la escalera y atravesar la puerta que me enlaza con la calle y su gente, tengo simplemente dos opciones: salir hacia la izquierda o  hacia la derecha. Pareciera que no importa cuál de las dos elija, simplemente saldré a vivir mi día, hare las cosas que tenga que hacer y luego, tarde o temprano, volveré al lugar del que salí. Sin embargo, el resto de mi vida -ni más ni menos que eso- será diferente para siempre, porque las cosas van a suceder de manera distinta en cada posible rumbo que tome. Y ese mitad futuro y mitad destino que nos espera, seguirá mutando con cada nueva decisión que tome. Hay veces que esa idea me paraliza. Considero que pertenezco al conjunto de personas que mastican por demás el  pasado o intentan presentir sin sentido el futuro más que conectarse con su presente. Por suerte, nunca nadie piensa en cosas así. La mayoría de la gente simplemente vive, sin pensar en el “qué hubiera pasado y que podría pasar” y está bien que así sea. Es imposible, después de todo, ir especulando en cada momento si seguir de largo o doblar en la esquina, me terminará llevando a la muerte o a ser la persona más feliz que exista.

Existen personas que aparecen en tu vida y que se quedan para siempre. Podes hacer cualquier cosa para tratar de conquistarlas, recuperarlas e incluso olvidarlas, cosas buenas o malas, importantes o insignificantes. Podes hacer de todo y aunque vos pienses que lo que estás haciendo es más que suficiente, si del otro lado no encentras una complicidad, una mínima intención de dejar entrar todo lo que vos estas haciendo, simplemente vas a seguir así por siempre, solamente en ese intento que -por mas buena voluntad y amor que tenga- no va a dar resultado, simplemente, porque el otro ni lo está viendo ni mucho menos le esta interesando.

Nuevo en esto del blog. Veremos que sale de esta experiencia.