Existen personas que aparecen en tu vida y que se quedan para siempre. Podes hacer cualquier cosa para tratar de conquistarlas, recuperarlas e incluso olvidarlas, cosas buenas o malas, importantes o insignificantes. Podes hacer de todo y aunque vos pienses que lo que estás haciendo es más que suficiente, si del otro lado no encentras una complicidad, una mínima intención de dejar entrar todo lo que vos estas haciendo, simplemente vas a seguir así por siempre, solamente en ese intento que -por mas buena voluntad y amor que tenga- no va a dar resultado, simplemente, porque el otro ni lo está viendo ni mucho menos le esta interesando.
Vi esta foto y me vi en la mayoría de los aspectos realmente importantes de mi vida.
Completamente atraído por quien no me necesita. En el amor, como este burro a la deriva.
A pocos finales de convertirme en Abogado.
Un largo camino, que yo hice que sea largo. Dilatado recorrido que hoy me encuentra con una extraña mezcla de pocas y muchas ganas, de poca y mucha fuerza. En elestudio, como este burro a la deriva.
Esperando “no sé que” para salir todos los días a ganarme mi destino.
Ya estoy grande para no estar, a esta hora, despertándome para salir a hacer la calle, como todos, como tiene que ser, como me gustaría que sea. En el trabajo, como este burro a la deriva.
Son deseos. Son necesidades. Ya no quiero ser como este burro a la deriva, porque sé que tengo todas las cualidades que necesito para que alguien me necesite, y sobre todo, para sentirme útil.